De ser quien soy.
De no ser quien quiero ser.
De que no me llames.
De que olvides los días “claves”.
De todo.
Un día un Alcalde me dijo: “Menos mal que estáis para cuidar a los vecinos” a lo que respondí: “¿y quien cuida de nosotros?”. La respuesta es sencilla: Nadie.
Ya estoy cansado.