jul
21
2011

Siga a ese Taxi!! Una historia Real

¿Sabéis de esas pelis en la que el prota se sube a un taxi y le dice al taxista “siga a ese taxi”? Pues lo mismo.

Hace tiempo planteamos a Protección Civil de Sevilla la opción de poder usar la tecnología actual en beneficio de los Voluntarios y los servicios, haciendo posible la localizaciñon instantánea de cualquier vehículo o Voluntario, ya sabéis lo que nos dijeron ¿no? Si, de todo menos cuerdos nos llamaron.

Bien, os copio y pego una historia real:

“…Hace dos días mi amigo @javimonsalupe organizó el evento #entreemprendedores en MOMA, en Madrid. Un evento muy chulo en el que volví a encontrarme con muchos amigos y pude hacer otros nuevos. Me lo pase muy bien, hubo gintonic’s, sushi free!!! y muy buena música. Pero llegando ya a altas horas de la noche, junto a @clara_soler y @gersonbeltran, decidimos volver al hotel, ya que al otro día todos teníamos que madrugar.

Lo más normal en estos casos, y en una ciudad como es Madrid, era coger un taxi. Volver a pie al hotel era tontería, y más a la hora que era, por eso tomamos un taxi en la puerta de MOMA. El viaje no conllevaba nada del otro mundo, pero esto era solo el principio…

En este punto, la historia entra en su parte más serena, nada fuera de lo habitual. Llegamos al hotel y cada uno marchó para su habitación, sin pensar, ninguno de los tres, de que esto era solo el comienzo de esa intensa y rara noche. Sacada de un guión de Tarantino.

Yo, el protagonista de la historia (¡¡¡por supuesto!!!), llegué a mi habitación cansado pero ya pensando que al otro día tenía que dar formación sobre herramientas de mobile marketing para AERCO, cuando me doy cuenta de algo…¡¡¡no tenía mi móvil!!! No podía ser, “si recuerdo haberlo sacado en el taxi” me decía a mí mismo (para comprobar que el taxista no nos paseaba por Madrid y nos llevaba a destino). Y mañana tenía que hacer la presentación con el móvil. No sabía qué hacer.

Pese a la hora intempestiva de la noche, llamé a la habitación de Clara y le pregunté si ella había visto mi móvil, y lo mismo hice con Gersón. Entraron los dos a mi habitación y nos dispusimos a hacer un registro exhaustivo de la misma, para ver si no se me había caído detrás del sofá o la cama. Pero nada, el móvil no aparecía. Ya me temía lo peor pero no sé porqué en ese momento mi cabeza, o la colisión de dos neuronas que todavía estaban de fiesta, hicieron su trabajo y me recordaron que tenía activado el Mobile Me.

Para los que no lo sepáis, Mobile Me es el servicio de Apple (que dentro de poco será gratuito) que nos deja sincronizar todas nuestras cosas entre distintos productos de Apple. Pero además tiene un servicio bastante bueno, que se llama find my, el cual permite, mediante el GPS del móvil, saber dónde está.

Conecto mi portátil y veo que mi móvil no está en la habitación y que se está moviendo por Madrid. Ahí caí en cuenta, ¡¡¡está en el taxi!!!

Ahí fue cuando, después de tanto cine americano, se me ocurrió la idea de salir a perseguir mi móvil. Clara me presto el suyo para poder estar en contacto y se quedó con el portátil y el teléfono de Gersón para llamarme y actualizarme en cada momento la posición del taxi. Primero, y antes de eso, llamamos a la central de radio taxis más grande de Madrid para que preguntara si algún taxista lo había visto, pero no hubo suerte.

Así que, ataviado de mis mejores galas, con el móvil de Clara y mi tarjeta de crédito, me dispuse a salir a la calle y a detener al primer taxi que pasara por ahí y decirle a viva voz !!!siga ese taxi¡¡¡ Imaginaos la reacción del taxista, entre sorpresa y un déjà vu fílmico. Pero también, hay que decir que no puso mucho reparo en mi petición. Puso primera y arrancó mientras yo le contaba la historia. Del otro lado del teléfono, Clara nos iba indicando las direcciones que nuestro GEO Gersón le decía.

Poco a poco, cercábamos nuestro objetivo. Fueron momentos de angustia donde no sabía cómo transcurriría todo, y el desenlace no se presentaba muy a mi favor hasta que Clara nos informó que el taxi estaba en Plaza de España, rumbo a Gran Vía. Ahí, a mi amigo el taxista se le encendió la lamparita y trazó un plan para interceptar al otro taxi. Nos dimos cuenta que iba bajando por Gran Vía y que terminaría en Castellana, así que dimos un rodeo para poder acorralarlo en Banco de España.

A todo esto, eran las 4 de la mañana y ya el cansancio hacía mella en todos, pero mi excitación por poder recuperar mi móvil era más fuerte. Por fin, habíamos llegado a Banco de España. A lo lejos se veía a unos cuantos taxis en la parada y uno un poco más lejos que estaba esperando a que el semáforo se pusiera en verde. ¿Cuál sería mi taxi?, ¿me acordaría del taxista?

Nos jugamos todas las cartas a uno, al que estaba a punto de arrancar en el semáforo. Mi taxista cruzó el taxi delante del otro, no hizo nada ilegal, ya que nosotros estábamos en la rotonda. Me bajé para hablar con el taxista. Cuando lo vi, el hombre no caía en cuenta de quién era yo. Después de un rato me reconoció pero no sabía dónde estaba mi móvil. Me comentó que había realizado dos viajes más después de dejarme a mí pero yo, con total seguridad (la seguridad que te da un GPS), le dije que sabía que estaba en el taxi y que si me dejaba buscarlo. El hombre, hay que decirlo, se quedó descolocado, me imagino que pensaría “¿cómo me encontro este tío?” y “¿cómo sabe que el móvil está aquí?”.

Nos pusimos a buscar el móvil y no aparecía, así que corté con Clara y llamé a mi móvil. Y ¡¡¡tachán!!! ahí estaba, casi abajo del asiento del conductor, lo que explica porqué los viajeros anteriores no lo habían visto. El taxista se quedó alucinando. El pobre hombre se excusaba de que no sabía que estaba ahí, y era cierto. Yo, como soy muy listo, tenía el móvil sin volumen, así que era imposible que lo hubiera escuchado.

Cuando volví al taxi, el de mi taxista compañero de esta aventura, el hombre no lo podía creer. Me dijo que en Madrid hay más de 16 mil taxis, y que lo que acababa de pasar era una locura.

Al final llegué a mi hotel, contento porque había recuperado mi móvil. Y ya con más calma, y junto a Gersón y Clara, llegamos a la conclusión de que gracias a las nuevas tecnologías eran posibles cosas como ésta…”

Fuente: Andrés Karp

2 Comentarios a “Siga a ese Taxi!! Una historia Real”

  1. Es real?

  2. Si. Verídico, real, correcto, verificable, etc etc… (sigue la fuente).

    Por cierto, lo que no es real es tu dirección de correo electrónico, aunque si lo es la IP que has usado. Curiosamente tu ISP se vendió hace unos años pero siguen usando el mismo nombre de empresa.

    Saludos.

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